Filmar como forma de conocimiento
Mi acercamiento al cine de no ficción no parte de una voluntad de explicar el mundo, sino de habitarlo. Me interesa un cine experiencial, un cine que se construye a medida que el cuerpo que filma atraviesa una situación, un territorio o un conflicto, y aprende de ese proceso. En mis trabajos, la experiencia de hacer la película no es un paso previo ni un medio para un fin, sino parte central del pensamiento que la película articula: filmar como forma de conocimiento.
A lo largo de distintos proyectos he trabajado desde esta lógica, poniendo en juego los sentidos, la percepción, la duración o la exposición del propio cuerpo frente a aquello que se filma. La cámara se convierte entonces en una herramienta para medir una distancia —con el entorno, con los otros, con lo que duele o resiste— y también para asumir una posición.
La conferencia se articulará como un recorrido por esta manera de entender el cine, enlazando fragmentos de mis trabajos cinematográficos con el punto de partida del proyecto que desarrollo actualmente en el programa «X Films». Un proyecto que nace de un recuerdo de infancia: el de escuchar en las noticias el recuento de personas heridas durante los encierros y preguntarme, décadas después, qué cuerpos eran esos y qué habría sido de ellos. Volver ahora a esa pregunta implica, también, asumir una nueva experiencia: la de buscar esas huellas en el presente y pensar, desde el cine, qué permanece cuando el acontecimiento termina.
Nayra Sanz