Arrivée d'un train en 3D
Louis Lumière, Francia, 1935, 1 min, digital, silente, sin diálogo.
Opening the Nineteenth Century: 1896
Ken Jacobs, Estados Unidos, 1990, 9 min, 16 mm, silente, sin diálogo.
Olympiad
Lillian F. Schwartz, Estados Unidos, 1971, 3 min, digital, sin diálogos.
Orbit
Kerry Laitala, Estados Unidos, 2006, 9 min, 16 mm, sin diálogos.
Airship 1
Kenneth Anger, Estados Unidos, 2012, 3 min, digital, silente, sin diálogos.
Tulsa
Scott Stark, Estados Unidos, 2025, 14 min, digital, sin diálogos.
FELT
Blake Williams, Canadá, Estados Unidos, España, 2025, 15 min, digital, sin diálogos.
*Puede afectar a personas fotosensibles
Inspirándose en la famosa declaración de Louis Lumière sobre el cine cuando se concibió por primera vez, este programa examina películas estereoscópicas filmadas en cinco formatos diferentes con más de 90 años de diferencia. Todas ellas celebran el acto de observar y las diversas formas del movimiento, y plantean la misma pregunta implícita: una vez llegados aquí, ¿qué queda aún por hacer?
Abrimos, como lo hizo el propio medio, con un tren entrando en una estación. A lo largo de su práctica cinematográfica, Louis Lumière soñó con crear imágenes que se movieran en profundidad, sueño que se haría realidad en la reunión de 1934 de la Academia de Ciencias de Francia, donde proyectó una serie de películas estereoscópicas de actualidad, incluida esta nueva versión en 3D de L’Arrivée d’un train en gare de La Ciotat —1896—.
Esta curiosidad elemental por el medio y sus posibilidades se mantiene a lo largo de todo el programa. El mágico cortometraje Opening the Nineteenth Century: 1896 —1991— de Ken Jacobs aprovecha el efecto Pulfrich para revelar profundidades ocultas a partir de metraje de archivo de trenes y barcos rodado por camarógrafos de los Lumière en París, Venecia y El Cairo. Olympiad —1971—, de Lillian F. Schwartz, y Orbit —2006—, de Kerry Laitala, recurren a la impresionante tecnología prismática conocida como ChromaDepth para añadir profundidad a sus imágenes eléctricas de color puro y saturado. Airship 1 —2013—, una de las últimas películas filmadas por el transgresor cineasta underground Kenneth Anger —y la única realizada para un formato 3D—, es el movimiento inicial de un tríptico compuesto por metraje de noticiarios de aeronaves militares inflables, utilizando gafas anaglíficas para aprovechar los intensos rojos y azules del material, que se dividen entre nuestros globos oculares.
El programa concluye con dos disecciones recientes de la vida estadounidense: Tulsa —2025— de Scott Stark, una fantasía centelleante compuesta por imágenes estereoscópicas de fiestas de cóctel de la alta sociedad y turismo colonial, y mi propia película, FELT —2025—, que documenta una travesía por el oeste de Estados Unidos justo después de las elecciones presidenciales de 2024.
Blake Williams