Sección compuesta por tres programas: acerca de los caminos más inquietos e innovadores de la exploración documental relacionados con el Sensory Ethnography Lab —«Entre las moscas»—, a propósito del remontaje artístico del caótico archivo de internet —«Permanencia de lo efímero»— y a partir de la obra de la cineasta galesa de origen indio Alia Syed.
¿Y si la realidad solo se manifestara tal y como es a los ojos de una mosca? Esta parecía la propuesta implícita detrás de la metáfora más famosa del cine directo: la mosca en la pared —the fly on the wall—. A finales de la década de 1950, cuando se asentaron las bases de este movimiento cinematográfico, la posibilidad de llevar el cine a la cotidianidad abrió una nueva frontera para el realismo. Las cámaras portátiles y la reducción del equipo necesario en un rodaje promovían la ficción de que los cineastas podían pasar completamente desapercibidos y podían cultivar una mirada tan desapegada ante los hechos como la de una mosca en la pared. Aunque flirtearon con esa metáfora, a los pioneros del cine directo no les gustaba que se refiriesen a ellos como moscas en la pared. Para realizar su cine se requería de un acercamiento afectivo que era inconcebible para la mirada apática de una mosca.
Actualmente, la humanidad se retrata a sí misma y registra el mundo que le rodea cada día. Realiza una inscripción audiovisual de la sociedad y de la cotidianeidad tan inmensa que sus confines son inabarcables. Es un registro digital, desigual, amorfo y extremadamente caótico. Donde lo banal y lo relevante se entrecruzan constantemente. Donde los formatos estandarizados no impiden que se produzcan, a su vez, multitud de expresiones imprevistas. Es una inscripción veloz y volátil, efímera y en bruto, a menudo inconsciente de ser una inscripción.
Desde los años 80, Alia Syed ha rodado películas que se nutren de realidades personales e históricas para abordar la relación subjetiva con el género, el lugar, la diáspora y el colonialismo. Su obra se resiste a la linealidad de la cinta cinematográfica y a las estructuras narrativas tradicionales, recurriendo a la superposición y la repetición, entrelazando hechos, ficción, presente y pasado.